FEDERICO "LOBO" MULLER

PROYECTOS DE ALUMNOS SOBRE PREVENCIÓN DE ADICCIONES

En Cafesg hemos dado charlas de prevención de adicciones en las escuelas, con las psicólogas sociales Yamila Rolón, Andrea Popelka. Los chicos fueron informados de las distintas drogas, qué causan, qué es una adicción, cómo prevenir, cómo tratar, y escucharon relatos en primera persona de lo que es la vida de un adicto para no elegir ese «camino infernal».

Además, recibieron los teléfonos y las direcciones de instituciones que les pueden dar una mano a ellos, o a alguna persona querida y cercana. Han salido muchas preguntas y dudas, que hablaron a las claras del interés de ellos por el tema. Y muchas ideas para trabajar entre todos.

También se repartieron folletos de los programas que tiene la Municipalidad de Concordia en Fortalecimiento Social, calle Sarmiento 354 y J. J. Paso Como, por ejemplo, de drogadicción, violencia de familia, violencia de género, niñez y adolescencia, ciberacoso, discriminación, y suicidios.

Se describió qué es y cómo funciona la línea gratuita y anónima del número 132. Para que sepan que pueden contar con el Estado, que ahí se los asiste, con equipos de profesionales, que dan contención, consejos, y tratamientos a todos. Ahora ellos ya saben de las instituciones y personas a las que pueden recurrir. Hay psicólogos, operadores terapéuticos, psiquiatras, psicólogos sociales, y psicopedagogos en los hospitales. Lugares de escucha y contención .

Cafesg tuvo como gran objetivo agregado, que los alumnos sean actores directos de prevención y concientización. Ellos fueron invitados a presentar los proyectos. O sea, no solo se les habló del problema, sino que se les designó sus propias funciones para prevenirlo.

Han hecho cartulinas con dibujos y frases motivadoras, PowerPoint con respaldo científico sobre los daños que provoca el consumo indebido de sustancias problemáticas. Eligieron espacios, con muy buena recepción de las autoridades, para que puedan hablar entre ellos, de sus situaciones y problemas, como un grupo terapéutico estudiantil, y si amerita, pedir ayuda a los profesores o profesionales de la institución, para ver cómo se debería seguir.

A un grupo se le ocurrió la «Caja Anónima», donde los chicos podían ingresar papelitos con sus dudas y sus problemas. Y cuando se abren… lo enuncian, se charla, se plantea, se pregunta, y se pide siempre ayuda. Y, como el nombre del proyecto «Caja Anónima» lo indica, los papelitos son anónimos.

Otros eligieron entrevistas a adictos con el alta terapéutica para que cuenten sobre cómo vivieron su mundo de adicciones y cómo fue que se recuperaron. Un buen número hizo audios, videos, de lo que las drogas nos provocan en el cuerpo, en el cerebro, y en nuestra conducta. Otros escribieron historias de su entorno, cómo se desencadenaron, y lamentablemente, cómo terminaron. Un programa de radio invitando a especialistas en el tema. O adictos recuperados o que la están aún peleando.

Cartelería y pasacalles: Sin moralina, pero usando frases cortas y cautivadoras. Obra corta o sketch para acto escolar. Escriban o actúen una escena de 3-5 minutos sobre presión del grupo, cómo decir que no, o en qué te afecta la droga al cuerpo, mente, y espíritu. Cómo ayudar a un amigo. El teatro genera empatía más que una diapositiva. 

Códigos QR en las instituciones públicas para luego leerlos y dictarlos en clase. La presentación es fundamental para lograr un aprendizaje más profundo, metabolizar, digerir lo que nos hacen las drogas, mucho más claro y cierto, como para poder evitarlas en sus vidas.

Mapeo de recursos locales. Clínicas, médicos especialistas, grupos de autoayuda, líneas de ayuda. Esto convierte la prevención en algo más concreto. Muchos chicos no piden ayuda porque no saben a dónde ir. 

Guionan o graban episodios de cinco a ocho minutos sobre mitos de las drogas, historias reales anónimas. Sirve para practicar la comunicación, investigan, y el formato llega tanto como una charla. Se lo puede subir al WhatsApp del colegio o a Spotify. Que elijan el título y la música. 

Esto se hace para mejorar a los chicos, fortalecer el concepto de hablar de nuestros problemas, para promover la terapia, para impulsar a hacer lo que nos gusta, y para aumentar la conciencia de que la felicidad no pasa por un consumo, o una conducta problemática. Si no, por otros valores como hablar de tus procesos internos, confesar tus secretos, aceptarse, quererse, validarse, ser generosos, ser empáticos, y ser humildes. Valores que sí nos van a llevar a dar bienestar y tranquilidad.

El objetivo supremo es que los chicos puedan «cranear» la temática, autogestionarse, proponer y dar soluciones. Que tengan libertad creativa. Pero el formato es: prevención, pedir ayuda, y no juzgar.  Que este impulso gane volumen en la comunidad estudiantil, para que estén más atentos y dispuestos a hablar, y hacer terapias para desatar su nudo mental si es necesario. Apuntamos a que ellos mismos tengan «el control remoto» de sus acciones. Que hablen siempre, que, como dice el viejo proverbio, «hablando la gente se entiende».

FEDERICO MULLER

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