FOTO: THE RING MAGAZINE
El ex dos veces campeón de peso pesado George Foreman, de 76 años, falleció el viernes.
Nacido en 1949 en Marshall, una pequeña ciudad de Texas marcada por la pobreza y las limitaciones sociales, Foreman vivió una infancia de carencias.
El primer gran hito de su carrera llegó con la conquista de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Ciudad de México 1968, representando a la bandera de Estados Unidos, una celebración que se transformó en un emblema recordado de la historia olímpica. Tenía apenas 19 años y solo 25 combates como amateur.
Al año siguiente comenzó su carrera profesional, que rápidamente lo posicionó entre los principales contendientes al título mundial. En 1973, su nombre quedó definitivamente inscripto en la historia cuando derrotó a Joe Frazier por nocaut en Kingston, Jamaica, y se consagró campeón mundial de los pesos pesados. La victoria fue rotunda y sorpresiva. Foreman no era el favorito, pero demostró una superioridad física arrolladora. Desde ese momento, su estilo basado en la fuerza desmedida y la presión constante lo convirtió en un boxeador temido.
Esta victoria también le otorgaría el título de peso pesado de The Ring. Lo defendió dos veces antes de sufrir su primera derrota ante Muhammad Ali en Zaire. Se la llamo «Rumble in the Jungle» o «Retumbe en la Jungla», de 1974.
Foreman llegaba invicto y como campeón vigente, con una táctica basada en acorralar a sus rivales. Ali, en cambio, adoptó una estrategia radical: permitió que Foreman lo encerrara contra las cuerdas, se cubrió el rostro y absorbió los golpes mientras le lanzaba frases como “¿Eso es todo lo que sabes pegar?”. «Rope and Dope». «Cuerdas y veneno».
Cuando Foreman perdió el impulso, Ali conectó un derechazo fulminante y lo envió a la lona. Fue la derrota más dolorosa de su carrera y, al mismo tiempo, una de las más emblemáticas en la historia del boxeo. La pelea transformó un evento deportivo en un símbolo cultural, político y mediático de alcance internacional.
Es la más famosa de todas. Aún la siguen pasando y honrando. Hasta la eternidad. La historia la conoce como «Retumbe en la Jungla» o «Rumble in the Jungle».
Después de esa noche, se retiró temporalmente y abrazó la fe, convirtiéndose en pastor de la Iglesia del Señor Jesucristo. Más tarde volvió al boxeo y en 1994, con 45 años le ganó a Michael Moorer, recuperando el título mundial de los pesos pesados. Se convirtió, así, en el campeón más veterano de la historia en esa categoría.
Más allá del ring, Foreman supo construir una imagen distinta. Se volvió un rostro habitual en la televisión y alcanzó un éxito comercial inesperado gracias a la George Foreman Grill, una parrilla eléctrica para carne que vendió millones de unidades en todo el mundo.
En ese terreno, recaudó incluso más dinero que durante su carrera como boxeador. De acuerdo con The New York Times, supo aprovechar su carisma y la imagen de figura cercana al público para desarrollar una marca personal que fue más allá de su trayectoria en el boxeo.
Fue un deportista de elite con 68 victorias por KO y apenas 5 derrotas, una de ellas, en el combate contra Evander Holyfield en 1991. Luego, en el 94, cayó contra Tommy Morrison, previo a la victoria ante Moorer, en Las Vegas. Pero por sobre todo, fue una presencia ineludible en la historia del boxeo y en la memoria colectiva de quienes crecieron viendo sus combates.
La familia lo despidió con mucho pesar, a través de un conmovedor mensaje en las redes, el mismo que anunció su partida. “Con profundo pesar, anunciamos el fallecimiento de nuestro querido George Edward Foreman Sr., quien falleció en paz el 21 de marzo de 2025 rodeado de sus seres queridos. Predicador, devoto, esposo, padre amoroso y bisabuelo orgulloso, vivió una vida marcada por una fe inquebrantable, humildad y propósito”, expresaron en el posteo.
En 2002, The Ring lo nombró uno de los 25 mejores boxeadores de los últimos 80 años, y The Ring lo clasificó como el noveno mejor pegador de todos los tiempos. Fue analista de ringside en el equipo de transmisión de HBO durante 12 años, hasta 2004. Tiene doce hijos: cinco varones y siete mujeres. Sus cinco hijos se llaman George, como él, el inmortal «Big George».
FUENTE: INFOBAE
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