El Gimnasio Municipal no quiere enterrar uno de sus hábitos favoritos: llenarse con el boxeo local, con una figura nuestra que busca una oportunidad en la élite nacional o en una chance mundial. Se llenará de fanáticos eufóricos para ver a uno de los boxeadores más explosivos y desequilibrantes de nuestra historia. Durante décadas, nuestros talentos pelearon en este recinto. Pero Ruiz es diferente. Desde amateur tuvo clásicos inolvidables, cambiantes y con finales infartantes.
El próximo viernes 8 de mayo volverá a subirse al cuadrilátero en el Gimnasio Municipal, donde buscará recuperarse de su última presentación. Aquella noche, pese a caer por puntos frente a Isaías Garay en el Estadio de la Federación Argentina de Boxeo, dejó una imagen positiva por su rendimiento y entrega. Absorbió todo, pegó mucho y escuchó las tarjetas perdidas por primera vez en su carrera profesional.

A sus 32 años y con un pasado en la selección argentina, el púgil de nuestra ciudad ha mostrado una evolución en su boxeo defensivo. En las últimas presentaciones vimos una mandíbula que se curtió, aguantó más, se cerró y escondió la pera.
Y mantuvo aún su explosión en ataque. Es una fuerza atractiva en ofensiva: los bombardeos y el KO, que son, en este deporte, la sal, no le pueden faltar. Y ha tirado a gente de élite, no solamente a entusiastas ni «obreros del ring».
En sus combates más recientes se lo vio más sólido en defensa, un aspecto que históricamente le jugó en contra debido a su constante búsqueda del nocaut, baja absorción y muchas veces priorizando el castigo sobre el rival por encima de su propia protección.

El rival Matías Galucci
Ruiz se presentará nuevamente en la categoría mediana. Es considerado favorito, la localía, su mano pulverizadora, sus KO sobre tipos top ten y de alto rendimiento pesan más en el análisis informal que las «variantes» de su rival y sus derrotas también por knockout. La obligación que tiene es la de lucir bien. Cumplir será decisivo para poder seguir en este deporte con pretensiones de grandes bolsas. Esta será su gran misión.
Enfrente tendrá a Matías Galluci, quien llega con dos victorias consecutivas. Con un récord de 11 triunfos (cuatro por nocaut) y cinco derrotas. Galuci intentará prolongar su buen momento y convertirse en un «garrón» para el ídolo local, que busca encaminar su carrera y tratar de llegar a otros combates en donde esté algún título en juego. Quiere «arruinar la fiesta». «Patear la vizcachera». Pega menos, es más lento y ostenta una sola victoria contra un rival de récord positivo. Es serio y ganable. Pero si no llegas bien y la mano tarda en aparecer, la noche se puede hacer larga y te pueden sorprender…

La velada será acompañada por importantes combates amateurs que serán atractivos para el público que volverá a las tribunas del Gimnasio Municipal, en el regreso del boxeo al tradicional lugar.
Galucci y Ruiz ahora son socios en este negocio deportivo. Como siempre, tendrán que darle a la gente lo que la gente va a ir a ver: acción y drama. Como en aquellas noches de «narices chatas».
Federico Müller

