
De haber sido boxeador a convertirse en maestro rural, viajando décadas a dedo para dar clases en Pedernal. Y luego, ya de adulto, estudiar primero para recibirse de abogado y ejercer como tal durante años.
Tras una vida signada por la tenacidad, «El Maestro» encontró la muerte en el siniestro vial de esta mañana, a la altura de General Campos, departamento San Salvador.
Según la información oficial brindada por la Jefatura Departamental de San Salvador, en el siniestro estuvieron involucrados un automóvil Fiat Uno, conducido por Medina, y una camioneta Volkswagen Amarok, que colisionaron de manera frontal.
Como consecuencia del violento impacto, el conductor del Fiat perdió la vida en el lugar, mientras que los restantes ocupantes de ambos vehículos sufrieron lesiones de carácter leve y fueron trasladados al Hospital San Miguel de San Salvador y al Hospital Eva Perón de General Campos.
El tránsito en la zona permaneció asistido y reducido a un solo carril, con habilitación alternada, durante las tareas periciales y de remoción de los vehículos siniestrados.
De acuerdo a lo que se pudo saber, Carlos Medina viajaba junto a integrantes de su familia con destino a la provincia de Córdoba, donde tenían previsto pasar unos días de vacaciones, y el accidente ocurrió poco después de haber salido desde Concordia.
Una vida ligada a la docencia, el deporte y el derecho
Carlos Albino Medina era un vecino muy apreciado en la comunidad concordiense, especialmente en el barrio de La Bianca. Durante gran parte de su vida se desempeñó como docente rural, cumpliendo funciones en distintas escuelas de la región de Salto Grande, donde dejó una profunda huella por su compromiso con la educación.
Fue maestro en la escuela «El Escondido» en Pedernal. Con mucho sacrificio se recibió de abogado, un buen hombre, siempre dispuesto a colaborar. Además, fue un reconocido deportista, con una marcada pasión por el boxeo, disciplina que practicó durante muchos años. Y fue presidente de la comisión municipal de box, hasta que, por unos ventajeros de siempre, se hartó.
También era socio del Club Pesca, donde iba con su mujer a pasar las tardes, pescar, tomar mate, mirar salto, comer pescado, asado y compartir con su familia y amigos. Los domingos ahí era «medio fija».
La noticia de su fallecimiento generó un profundo pesar en distintos ámbitos de la ciudad, especialmente en el educativo, deportivo y profesional.
Uno de los primeros mensajes institucionales tras conocerse su deceso fue emitido por el Colegio de la Abogacía – Sección Concordia, que expresó: “Lamentamos profundamente el fallecimiento del doctor Carlos Albino Medina, distinguido colega y amigo de esta casa”.
En el comunicado, la entidad que nuclea a los profesionales del derecho señaló que acompañan “a su familia y allegados en este difícil momento, haciendo llegar nuestro más sentido pésame y elevando una oración por su eterno descanso”. Fuente: El Entre Ríos y Diario Río Uruguay


