Empato «perrito» Vittori y retuvo su corona

Ante una verdadera multitud, Gustavo «Perrito» Vittori empató frente a Gabriel «El Indio» Calfin en el Corsódromo de la Ciudad de Concordia!! El concordiense retuvo su corona de los superligueros de la O.M.B. por puntos en fallo mayoritario.
¡¡Una fiesta hermosa en una fresca noche de verano!! ¡¡Fue un carnaval de piñas!! Mucho público, espectáculo a horario, ordenado, limpio, gran sonido e iluminación. Y un muy buen servicio de cantina.
La verdad es que el viernes 27 de enero fue un acontecimiento que (si bien el año recién empieza) se postula como uno de los candidatos al «acontecimiento del año» en Concordia.
Vittori fue a buscar el KO más temprano que tarde. Lanza golpes desde todos los ángulos con malas intenciones. Dejo todo en el ring. Quiso regalarle la fiesta completa a la gente. Presiono y achico. Cuando quedo en zona de fuego, descargo pesada artillería.
Faltó tranquilidad y paciencia. Pero eso es más fácil decirlo que hacerlo. El entrerriano metió fuertes ascendentes de derecha y de izquierda, como así también buenos cruzados. Estaba tan filoso y rabioso que se lo vio desordenado de a ratos y con muchas ganas de ganar por «la vía del sueño».
La gente quería sangre, sudor y lágrimas. ¡¡Y no se avergonzaba por eso!! Y la iba a tener en esta noche inolvidable. Sudor a cántaros de los dos lados. Transpiraron de principio a fin.
A la mitad de la pelea, un choque de cabeza hizo saltar mucha sangre de los dos y eso iba a ser una constante desde ese punto en adelante. Y lloraron como hombres al final, se felicitaron, se abrazaron y si Dios quiere, veremos «Indio» Calfin-«Perrito» Vittori, parte 2.
Hay que ser justos: Calfin es un viejo zorro del ring. Tuvo un perro rabioso toda la pelea queriendo morderlo y nunca se lo vio aterrorizado, con miedo o algo nervioso.
Muy confiado y relajado. El patagónico hizo lo que debía hacer: se esforzó en robar los rounds, en mantenerse lejos de la guerra y sacrificar el espectáculo y el delirio de la gente!! Y es un tipo muy difícil de encontrar. Rara vez se expone en los cruces. ¡¡Dignísimo rival!! De jerarquía.
Vittori mereció el triunfo porque pegó más y mejor. Fue a sofocarlo toda la noche. Presiono y no se desanima a pesar de no encontrar siempre la pera del patagónico.
Los jueces en todo el mundo están valorando al que busca, intenta y propone las acciones. El pegador que arriesga y se la juega… No al elusivo, de grandes reflejos y buenos movimientos de piernas.
Si ven un juez que prefiere la técnica, las grandes poses y un admirable atletismo artístico, ¡¡¡dígale que vaya al ballet, que ahí va a encontrar mucho de eso!!!
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