
Se escapó de Senegal en busca de un futuro. Llegó a la Argentina guiado por el nombre de Messi y una camiseta de Boca que le dio un amigo en Dakar. Se hizo boxeador por amor a Muhammad Ali y con el objetivo de cambiar las lineales costumbres de su nación.
Se destaca por su invicto, acumulando triunfos importantes con nocauts (KO). Es conocido por su boxeo frontal y explosivo, ganándose el cariño de los fanáticos y volviéndose viral en cada pelea. Es hincha de Boca Juniors y sus fotos en La Bombonera son populares, representando a la comunidad senegalesa en Argentina.
Vive en Quilmes, tiene una gran historia que va de Dakar al ring, boxeando como un profesional. Llegó a la Argentina en 2015, cuando tenía 16 años y ahora es boxeador profesional.
Touba tuvo varios problemas. La realidad en Senegal de la que huyó, la que se encontró en la Argentina, la dificultad del idioma… pero hay un idioma universal que es el de la resiliencia, el de la perseverancia, y eso se entiende en todos lados.
Con una personalidad que desborda carisma, Bamba, como se lo llama por profesar la religión musulmana, en honor al califa Ahmadou Bamba, es la nueva atracción del boxeo argentino sin ser argentino. Convoca multitudes en cada uno de sus combates y brinda verdaderas batallas sobre el ring. Apoyado por un numeroso grupo de senegaleses que transformaron el recinto en un pequeño enclave del país africano.
Este presente feliz y próspero de Touba dista mucho de aquel momento en que a los 15 años tomó la decisión abandonar a mamá Mbene y a su papá Cheikh Niang y escapar de la pobreza y la violencia de Watef, en las afueras de Dakar. También del periplo que pasó viajando como polizón durante tres meses hasta poder reencontrarse con su hermano mayor, Abdou, quien ya vivía en Argentina.


