
El joven boxeador profesional Cristian «Chucky» Roldán, después de mucho tiempo, volvió a boxear, se puso finito, puso la cabeza adentro de un gimnasio, ganó ante una multitud en el Club Defensores de Nebel y tuvo la generosidad de venirse de bastante lejos para compartir todas sus sensaciones. Lo conozco desde hace muchos años, me alegra mucho que retorne a este nivel y a los primeros planos. Hoy es la gran esperanza del boxeo de Concordia. ¿Cómo andamos, querido amigo?
«Hola «Fede», como estas. Bien y vos. Para esta pelea entrene duro en Buenos Aires. Estube radicado en Buenos Aires, en Liñers, en el Original Boxing. Salió la oportunidad de salir de la comodidad, de estar acá en mi casa en mi ciudad. Acá no me lo tomo tan en serio como estando afuera entrenando, ¿no? Ahí yo por ahí veo ese punto de realidad, ¿no? Hubo muchos que se fueron de Concordia para entrenar, pero por ahí no aguantaron, extrañaron demasiado la familia y eso».
«En el primer round se vio que el hombre venía a dar guerra, pero bueno, por ahí no recibió las manos que él esperaba, ¿no? Por ahí eran más duras y por eso tampoco se prendió. Porque una de las últimas peleas que él hizo fue «a los cruces». Y nosotros pensábamos que iba a ser la misma pelea que con ese pibe, lo iba a hacer con nosotros, pero no».
«Agradezco a la gente que se fue feliz, a la gente que me pidió una foto y a la gente que el otro día me escribió. Eso me pone muy contento, veo que a más de uno le gustó y a más de uno no le gustó, ¿no?».

«La última que hice en Paraná fue hace un año y un mes, ponle; en esa pelea me costaría más que ahora, ¿no? Porque la preparación, pero la preparación física por ahí fue mucho mejor. Eh, trabajamos con Germán Blanco, un profe allá de Buenos Aires, muy buen profe. Eh, y esa parte física se notó mucho, digamos, se notó la fuerza física».
«Por ahí no trato de dar nombres porque por ahí se me va a olvidar alguno que otro y queda feo, ¿no? Pero fue todo a pulmón. Estuvimos dos meses; pasamos la fiesta todo allá, el 31 y el 24, que eso fue lo más doloroso. Por ahí mi señora me acompañó, pero fue doloroso porque uno está acostumbrado a la familia».
«El nutricionista es Panoso, un nutricionista acá de Feliciano con el que vengo trabajando; de que boxeo como profesional. Ah, no sé si lo sé. Ya hace 4 años, digamos. Eh, con el que me hice muy compinche es con el entrenador, con Ezequiel Romero y con todo su equipo de trabajo, ¿no? Y después, ni hablar de los compañeros que hay ahí en el gimnasio, porque son muy buenos pibes, ¿no? Son pibes que por ahí, eh, me demuestran la admiración que generó uno, ¿no? Por ahí, me gusta entrenar al gimnasio», che, Chuki, ¿cómo puedo hacer esto y esto, digamos, ¿viste?.
«Son pibes que andan técnicamente muy bien, pero son pibes que tampoco quieren dejar de aprender, ¿viste? Que eso está muy bueno. Que por ahí vas a muchos lugares y andan bien técnicamente, pero no te preguntan: «Che, ¿cómo se pone el micrófono? ¿Me entendió o no? Y allá no, te preguntan cómo pueden zafar de esta, cómo esto. Digamos, buscan seguir creciendo, ¿no? Seguir mejorando. Que eso está muy bueno.

«Me había alejado un tiempo, como te había comentado, de todo lo que era boxeo, pero en esta preparación puse mucho lo que es lectura, digamos, leer, escribir, digamos, y todo eso me ayudó a despejar las dudas que yo tenía para la pelea esta, ¿no? Porque eso es muy muy recomendable para los boxeadores, ¿no? Que por ahí dejen un poquito el celular y agarren un librito y lean, que está muy bueno. Hay muchos libros que por ahí, eh, hay cosas que en las redes no hay, ¿no?».
Pero, eh, yo siento que acá en Concordia decayó mucho el boxeo. Yo estoy hablando juvenil, no. No estoy hablando del profesional ni nada. Eh, ahora hay un juvenil que me gusta mucho, el de Ruiz. Gonzalo Priete, que salió campeón argentino. Prette, ese me gusta».
«Cuando me fui para Buenos Aires, digamos, le contaba a mi señora que estoy acá, estoy en casa, en el gimnasio estoy en casa, vivía para eso, estaba para eso, digamos, me levantaba a las 5 de la mañana, entrenaba, desayunaba, descansaba de vuelta y después volvía de vuelta al entorno y y sentía que ahí era feliz, ¿no?».
«Yo vivi con mi mama hasta los doce años cuando ella fallece. Con con mi mamá, digamos, hemos vivido en muchos lugares, hasta acá en el tiro federal también vivimos, en la carretera de la Cruz, digamos, con mi madre nunca tuvimos un un lugar fijo, ¿no?».
«Después estuvimos por el barrio Los Gurises, que ahí fue donde más tiempo quedé, que ahí fue donde empecé a boxear en el gimnasio de Chiquito, que quedaba frente a una plaza, después se pasó para el Víctor Oppel, ¿no? Después sí, después de ahí nos fuimos para el Silencio».
«Y de Villa de Villa Jardín es mi viejo, me fui a vivir a los 12 años que en realidad es unas escuadras para arriba, el San Martín, pero vivía Ajá más en el barrio Villa Jardín que que en el barrio mi papá, no, que es el San Martín».
«A lo de «Chiqui» me iba caminando, todos los días iba caminando y por ahí me volvía tipo 10, 11, a la noche porque me quedaba haciendo alguna cosita que otra con Chiqui y pasaba más tiempo en el gimnasio que en mi casa, ¿no?».
«La primera vez que mi papá descubrió que yo pasaba tanto tiempo en la calle, me acuerdo que me pegó un coño porque llegué tarde y después le comenté a Chiqui, Chiqui le dijo a mi viejo que no, que yo estaba en el gimnasio. El con el miedo de todo padre, ¿no? De alguien que pueda hacer un camino malo, ¿no? Te sale a las 1 de la tarde de tu casa y te viene a las 11 de la noche, tanto va a entrenar el guri, ¿no? Claro. Solamente me gustaba pasar el tiempo en el Victor Oppel, ¿no?».

«Sí, porque aparte tenés pileta, cancha de rugby, cancha de fútbol, tenés bollo, tenés algún un mate te dan, algún café te clava, te Sí. y digamos y siempre con alguna cosa u otra pasas el tiempo, ¿viste? Por ahí los gurises que están ahora en el gimnasio de chiquito lo van a entender, digamos, «Chiqui» por ahí te enseña a coser. Fui el único creo boxeador de chiquito que nunca aprendió a coser un par de zapatillas. El que no aprendió a coser una pelota, digamos, creo que fui yo, el más vago, digamos».
«Ahora al boxeo lo quieren hacer un deporte pago, ¿vos sabías eso? Yo no es por hacer política ni nada, no, sinceramente no me interesa. Por ahí cuando Chiqui me comentó me pinchó un poquito, ¿viste? Por eso está bueno comentarlo. Ajá. Eh, que quieren que los boxeadores que van a entrenar paguen una cuota, que a parte que es mínima la cuota, ¿no? Ajá. Pero digamos, ¿cómo vamos a cobrar al deporte siendo que el deporte es el que saca los gurises de la calle, ¿no?».
«Yo no fui una persona que fui criado de nene de papi, pero fui criado en un gimnasio de boxeador y gracias a Dios por eso sé expresarme con vos y sé expresarme con otra gente. En gran parte por el trabajo eh de una persona y el amor y el amor de Chiquito Cirolia».
«Rivero a mí por ese knockout me regaló un conjunto de la noche, me lo regaló. Digamos, personalmente me lo regaló y la gente decía, «No, todo te lo sacas.» No, me lo robaron. Me lo Me lo Me lo ofreció él y me felicitó.
«Que esa noche, digamos, estábamos todos de acuerdo, yo pegué de fondo en la amateur y y el hombre quería hacer que yo debute como por la tele en ese entonces y bueno, eh decisiones de mi entrenador ahora en ese momento, Cristian, que debutamos en Colón, ¿no?»
«Mi compañera de vida ya hace 10 años que que eh papel eh fundamental ha cumplido tanto en el éxito como en los momentos de bajón, ¿no? Y esa a mí me conoció con siendo nadie, ¿no? Digamos, cuando no tenía que ponerme, digamos. Había veces que le metía mentira, «No, no me pongo este pantalón porque que está roto.» No sé. Eh, o me pongo este porque el que más me gusta y era el único pantalón que tenía en ese este momento, ¿no? Y la verdad que que ella me conoce en todas las versiones, ¿no?
«Hoy en día, digamos, estamos buscando el éxito, ser mejor persona y y por ahí mejor vestido y me conoció cuando tenía un hueco en la media de de toallita, ¿no? En breve seguramente estaremos anunciando el regreso. Te voy a avisar. Pero sera pronto. Para no perder este envion».
Federico Muller

