FEDERICO "LOBO" MULLER

BOXEADOR CONCORDIENSE WALTER CASCO EN «LA LEY DEL BOXEO»

Hoy va a ser un programa con mucho punch, con fragancia de KO. Muchos creemos en el. Es un boxeador fuerte, noqueador. Lo miramos con optimismo y hasta con miedo. Cuando te tiene sentido no especula, va a buscar la definición inmediata. Ha destrozado las apuestas. Viene de ganarle y dominar a Luna en el Nebel. Tirándolo y haciendolo sufrir en el proceso.
Se va metiendo en breve en su carrera profesional. Yo lo veia en pandemia entrenado solo en el gimnasio de «Chiquito» Cirolla, casi clandestinamente, cuando estaba todo cerrado. Pasaba con la complicidad de la Guardia Urbana o del milico que cuidaba.
Con determinacion y concentracion. En el Gym como en el ring. Decidido a mejorar y ser alguien en el mundo del box. Hoy ya lo conocen todos. Bienvenido Walter Casco del barrio San Franciso y pupilo de «Chiquito»:
«Hola «Fede», como estás, muchas gracias por la invitación. Yo de mañana me voy a trabajar a la mañana, a la tarde al gimnasio, y luego a veces tengo que volver al trabajo y otras veces no, y descanso un poco más. Trabajo en M y S haciendo hamburguesas. En el barrio Constitución». 
«Yo soy del barrio San Francisco, y empece a boxear en el barrio Los Pajaros, con Leo Cirolla, en el Diat, me gustaba pelear en la calle y me gustaba mucho el deporte. Como andaba a las piñas me metí ahí. Y ahí conocí el boxeo. Arrancamos con «Leo» Romero y despues nos vinimos al Victor Oppel con «Chiquito». 
«¿Que hago los sábados? Ahora y hace bastante tiempo llego a las 7 de la tarde, me voy a la iglesia Nueva Vida. Estoy ahí, rezo, me junto a comer, y tenemos actividades con los compañeros. No miro tele, ni uso casi redes, no me gusta. Ni miro boxeo, aunque «Chiquito» me reta y me dice que debería mirar para aprender más. Y difundir un poco lo que hago así la gente me conoce más». 
«Yo tengo dos hermanos mayores que yo, que ya viven aparte. Una linda familia, somos bastante tranquilos todos, por ahora. Muy común mi familia. Y me junto con mis amigos del gimnasio y de la iglesia. No mucho más que eso». 
Yo me acuerdo que en pandemia estaba cerrado el Víctor Opel, y casi que clandestinamente íbamos con «Chiquito, le pedíamos al de la guardia urbana permiso y estabas vos entrenando, con «El Flaco», metiéndole al entreno sobre la colchoneta. Con una determinación… y yo dije, «Este pibe como entrena, y sin embargo, no tiene competencia a la vista. ¿Cómo se motivaba?
«No sé, siempre fuí así y creo que es algo bueno de mí. Que nunca necesite motivación. Lo hago, no me pregunto si hoy voy a entrenar o no. Yo me levanto y ya voy. Si hay un día malo me levanto y voy. Si hay un día que me falta algo, me levanto y voy al gimnasio igual, no me pongo a discutirme conmigo mismo. Voy, sin renegar».
«Ya van a ser 8 años, más o menos, que hago esto, ya lo volví parte de mí, si no lo hago me siento raro. Pero descanso dos días, a lo sumo tres, despues de las peleas. Luego ya me estoy moviéndome. Nunca dejo. Tengo casi cuarenta peleas, seis perdidas, y muchos knock outs, pero no se cuantos. No soy un «Noqueador» nato». 
«Una de mis peleas preferidas fue la primera vez que pelee por el título entrerriano. Por la diferencia de experiencia que teníamos con el rival. Daniel Almada. En el Municipal. El tenía como sesenta peleas y yo nueve, y fue un peleón». 
«Y mi rival más resistente que me acuerde fue Tobías Carmona en el Nacional de El Bolsón. El tenía buena mandíbula. Me gano por RSC. Tire todo, le pegue mucho y el tipo venía y venía. Tremendo aguante. No había como pararlo». 

«Esta muy avanzada la Licencia de profesional. Me falta el Fondo de Ojos y creo que nada más. Va a cambiar mucho mi vida. Voy a tener que vivir mucho más preparado para el boxeo. Con una dieta más estricta, mejor físicamente, pensar más en las peleas, gimnasio, vitaminas, guantes, y a «Chiquito» también». 

Estamos muy expectantes porque con 24 años ya está fogueado, es joven, tiene experiencia, un instinto de knock out, le gusta el boxeo y creo que puede llegar a sorprender y mucho en el campo rentado.
El chico en silencio pasaba por todo ese caminito por la ruta 4, se metía en lo de «Chiqui», entrenaba solo entre colchonetas, mancuernas, pesas, porque quería ser boxeador, lo logró, y va a tener una carrera profesional.

Te agradezco mucho que hayas venido, Walter. Se que no te gustan mucho los microfonos y las camaras y sin embargo viniste de muy lejos para hablar y compartir tu vida y tus momentos con la mejor predisposición.

Y me alegro mucho que estés también trabajando no solamente tu parte física y mental, sino la espiritual. Es el «Campeón del Oeste», como dice la canción, «donde esta el agite». Se viene cosas más grandes y mejores para este pibe. 

FEDERICO MULLER

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