Fury, de 35 años, y Usyk, de 36, tenían previsto inicialmente enfrentarse el 23 de diciembre, pero la poco convincente victoria por puntos del británico ante la estrella franco-camerunesa de las Artes Marciales Mixtas (MMA) Francis Ngannou, el 29 de octubre, condujo a un aplazamiento del combate. El «Gipsy King» había terminado esa pelea ante Ngannou con un ojo morado, y un corte en la frente.
El gigante de 2,06 cm tiene en su palmarés 34 victorias y un empate desde su debut profesional en 2008. Se había tomado un descanso del boxeo por problemas personales, pero hizo un regreso impresionante, empatando y venciendo dos veces por KO a Deontay Wilder, haciéndose y reteniendo el título mundial CMB, y sin dejar dudas de su superioridad.
Dijo Fury: “Usyk, puedes correr, pero el Rey Gitano viene a buscarte. Esta es mi era y tu tiempo se acabó. ¡Tu récord invicto Y tus cinturones serán míos! Pasé un momento increíble aquí cuando luché contra Ngannou y estoy listo para hacerlo de nuevo. Esta vez, The Gypsy King regresará a Inglaterra como el rey indiscutible del peso pesado”.
Usyk gano 21, 14 por KO, y no conoce la derrota como profesional, es medallista de oro olímpico, y decidió ascender de la división de peso crucero a la división de peso pesado después de establecer su dominio allí. Causó gran sorpresa al derrotar a Anthony Joshua y convertirse en el campeón unificado de peso pesado.
Defendió con éxito sus títulos contra Joshua en una revancha. También los mantuvo el pasado 26 de agosto en Breslavia, Polonia, ante el prometedor púgil británico Daniel Dubois.
Dijo Usyk: «No tengo ningún objetivo. Solamente el camino. Y mi estilo es ser «El Indiscutido». Por eso esta fue la única pelea que restaba para mí. Cuando suene esa campana, traeré el fuego y hablaré sobre el ring».